Inspección termográfica con dron de torres y líneas de alta tensión.
Contamos con equipamiento propio de última generación para inspeccionar infraestructura eléctrica desde el aire, sin cortes de servicio ni intervención en el terreno del propietario.
La cámara termográfica registra la temperatura real de cada componente. Un conector flojo, un aislador degradado o un empalme con resistencia anómala se calientan mucho antes de fallar, y esa diferencia térmica es visible desde el dron aunque nada se aprecie a simple vista.
El vuelo queda georreferenciado y cada hallazgo documentado, de modo que el informe sirve tanto para planificar mantenimiento como para acreditar el estado de la instalación ante un tribunal, la Superintendencia o la contraparte en una negociación.


Lo que una revisión visual no alcanza a ver.
Puntos calientes
Conectores, grapas y empalmes con resistencia anómala que elevan su temperatura y anticipan una falla o un corte no programado.
Aisladores degradados
Cadenas con fuga de corriente, contaminación salina o fisuras, frecuentes en zonas costeras y en sectores de alta carga ambiental.
Estado estructural
Corrosión, piezas faltantes, deformaciones y deterioro de fundaciones, documentados con imagen de alta resolución desde todos los ángulos.
Distancias de seguridad
Verificación de la franja de servidumbre: vegetación, construcciones y faenas que invaden el área de seguridad de la línea.
Afectación del predio
Registro de la superficie realmente intervenida por torres, caminos y despeje, dato esencial al discutir la indemnización.
Evidencia con fecha
Material georreferenciado y fechado, admisible como respaldo técnico en sede judicial, administrativa o en una negociación.
Un vuelo planificado, no un sobrevuelo.
Cada inspección parte por definir qué se necesita acreditar. No es lo mismo un mantenimiento preventivo sobre un tramo extenso que documentar el estado de tres torres en un juicio de servidumbre.
- Planificación del vuelo y coordinación con el titular o el propietario del predio.
- Captura simultánea en espectro visible e infrarrojo, con registro de condiciones de carga y clima.
- Procesamiento y análisis térmico componente por componente.
- Informe con hallazgos priorizados por criticidad y respaldo fotográfico georreferenciado.




Un documento que sirve como prueba.
La diferencia entre un registro aéreo y un peritaje está en cómo se construye el documento. Nuestros informes se preparan pensando en que pueden terminar acompañados a un expediente.
- Ficha por componente, con imagen visible, imagen térmica y temperatura registrada.
- Coordenadas de cada hallazgo y trazado del tramo inspeccionado.
- Clasificación por criticidad y recomendación técnica asociada.
- Firma profesional y metodología explicitada, para resistir la contradicción de la contraparte.
Titulares de proyectos y propietarios afectados.
El mismo instrumento sirve a los dos lados de la mesa, y en ambos casos la ventaja es la misma: discutir sobre hechos documentados en lugar de impresiones.
- Titulares y operadores: mantenimiento predictivo, respaldo ante fiscalización y control del estado de la franja.
- Propietarios y comunidades: constancia del uso real del predio, del deterioro y de los incumplimientos del titular.
- Procesos de tasación: insumo técnico para determinar la superficie afectada y el perjuicio efectivo.
- Litigios y negociaciones: evidencia objetiva, fechada y verificable.


¿Necesita documentar el estado de una línea o de su predio?
Cuéntenos el caso y le indicamos si una inspección termográfica aporta lo que necesita acreditar, qué alcance tendría y en qué plazo.
